He de confesar que empecé a interesarme por el mundillo vegano gracias a una amiga que lo es. Y, siendo sincera, cada vez que salgo a cenar por ahí prefiero hacerlo en un restaurante vegano antes que en uno normal, por la sencilla razón de que la cocina es más natural y ligera. Me empieza a cansar la saturación de comida (y sobretodo comida grasa) que se estila en algunos sitios. No quiere decir ni mucho menos que haya decidido hacerme vegana. Simplemente me gusta esa comida.

Reflexiones aparte, os traigo una receta para galletas de “mantequilla” aptas para veganos y sobretodo para ser decoradas con fondant y glasa real. Yo saqué esta receta de VeganWiz y le introduje mis cambios. Necesitamos:

  • 100 gr de margarina.
  • 50 gr de azúcar glass.
  • Un sobre de azúcar avainillado. Yo uso el del Lidl. Es un buen recurso para encontrar cosas dulces como sprinkles y demás.
  • Una pizca de sal.
  • Una cucharadita de maizena.
  • 150 gr de harina de trigo normal. En la receta especifica que sea oo, de media fuerza. Yo uso la normal, como la de trigo de Mercadona de letras azules.
  • Un bol para mezclarlo todo.
  • Papel vegetal liso. Yo uso el de Bosque Verde (Mercadona), son 20 hojas individuales y lisas, perfectas para trabajar sobre ellas con fondant.
  • Cortadores con las formas que queramos darle a las galletas.
  • Más azúcar glass para expolvorearlo sobre el papel vegetal.

Lo primero es mezclar en el bol la margarina, el azúcar glass, el azúcar avainillado, la sal y la maizena.

Una vez mezclado todo se añade la harina.

Sabremos que la masa está lista cuando no se nos quedan los dedos pegados en ella. Si está pegajosa, será necesaria más harina. Si por el contrario está quebradiza (situación muy rara con esta receta), es que nos hemos pasado con la harina, así que podemos solucionarlo poniendo un poquito de margarina (una cucharadita, por ejemplo).

Se espolvorea el azúcar glass sobre el papel vegetal colocado sobre la bandeja de horno. Esto facilitará su extracción tras el horneado. A diferencia de lo que ocurre con las galletas de mantequilla, la masa de las galletas veganas no es necesario meterla una hora en la nevera, ya que no es tan grasa como la masa de galletas de mantequilla y es fácilmente moldeable sin necesidad de frío. Aún así, si veis que la masa está muy chiclosa (recordemos que el estado de la masa depende de factores ambientales como la humedad), podemos dejarla 30 minutos en el frigorífico.

Cortamos la masa con los cortadores elegidos y vamos colocando las formas sobre el papel vegetal con una separación adecuada. Las galletas crecerán un poco cuando se vayan horneando, por lo que si están muy juntas se pueden quedar pegadas.

Precalentamos el horno a 200º y cuando esté listo metemos las galletas durante 9-10 minutos. Como ya os dije, el horno de cada uno es un mundo, es cuestión de probar, probar, probar, probar y pillarle el truco. Y ya está. Dejamos enfriar las galletas recién salidas del horno por lo menos una hora y ya podremos decorarlas.

Sencillo, ¿verdad?