El CMC es un pegamento natural comestible perfecto para utilizarlo en nuestras creaciones con fondant. Su presentación es en polvo blanco y se puede comprar en cualquier tienda especializada. Yo suelo comprarlo en Decake, por unos 5-6€ tienes 250g de CMC.

Y diréis, “yo he leído que el fondant también se puede pegar con agua”. Pues sí, claro que se puede, pero mi experiencia me ha demostrado que con el CMC se trabaja mejor. El agua es líquida, con lo cual manipularla es complicado, y corremos el riesgo de estropear nuestras creaciones si ponemos accidentalmente demasiado agua. El CMC es gelatinoso, lo que facilita su manejo y evitando ese problema. Además, el CMC te asegura que lo que pegues pegado se queda. La única “pega”, por decir algo, es que hay que dejarlo hecho un rato antes de ponernos a decorar con fondant, para que adquiera la consistencia ideal para trabajar con él.

Para prepararlo necesitamos:

  • Un vaso de cristal (si no se tiene, pues una taza o similar, pero en el vaso se ve mejor la consistencia).
  • Un tenedor.
  • CMC en polvo.
  • Zumo de un limón (opcional).

Lo primero será poner un culillo de agua en un vaso y echar un poquito de CMC dentro. Un poquito es, por ejemplo, la punta de una cucharita. Yo lo que echo es lo que recojo con la punta de la parte roma del tenedor, así sé que no me paso.

Se remueve con el tenedor para favorecer que se mezcle bien. Si el CMC lo vamos a utilizar otro día, es necesario añadir unas gotas de zumo de un limón que tengamos en casa. Esto es porque el limón es antiséptico, así que si no vamos a usar el CMC en el momento y lo vamos a guardar, es mejor asegurarse de que no va a ser colonizado por ninguna bacteria. Hecho esto, podemos guardarlo en la nevera y aguanta meses. Si lo vamos a usar en el día, hay que esperar un rato hasta que tiene la consistencia gelatinosa, por lo que lo dejamos reposar un tiempo, entre 30-60 minutos, según las cantidades que hayamos echado, hasta que esté gelatinoso, como se muestra en la foto. Así, cuando necesitemos usarlo estará listo.

El CMC en la nevera dura unos 6 meses, con el zumo de limón, aunque yo recomiendo usarlo cuanto antes, por el riesgo de contaminación que existe en la nevera. Una vez utilizado en nuestras decoraciones con fondant no hay problema, aguanta semanas.

Y hasta aquí la entrada de hoy sobre CMC.